lunes, 19 de mayo de 2008

Tripzaso a Azpitia

NUESTRA INOLVIDABLE PRIMERA VEZ




Era un domingo gris y muy frío de abril, quizá la mañana más fría en lo que iba del año. A las siete y media de la mañana, mientras casi todo Lima dormía, seis aventureros jóvenes se encaminaban con rumbo a un mágico lugar natural que escapa de la ciudad y lo cotidiano: Azpitia.

Christian, Cynthia, Alejandra, Rosa, Gustavo y Ricardo, se habían citado a las siete de la mañana en el cruce de la avenida Benavides con la Panamericana Sur, exactamente en la esquina de la universidad Ricardo Palma. Sin embargo, fue recién media hora después que pudieron partir ya que Wilfredo, el conductor y guía, llegó con una ligera tardanza.

Tras acomodarnos como pudimos en la stationwagon blanca de Wilfredo, este pisó el acelerador y no paramos hasta llegar al sitio esperado. Luego de una hora de camino, llegamos al kilómetro 80 de la panamericana sur, llegamos a la playa León Dormido, en donde se encuentra el desvío a la mano izquierda hacia el valle de Mala, provincia de Cañete, que nos llevaría a nuestro destino.

Dos kilómetros después llegamos a Santa Cruz de Flores, un pueblito acogedor por donde parecía no llegar la tecnología, pero que se compensaba con la calidez de su gente, que en todo momento nos ayudó a llegar a nuestro objetivo.

Apenas llegamos a la plaza, siendo las ocho y media de la mañana, el ambiente festivo que se vivía desde hace tres días atrás perduraba. La iglesia hacía sonar sus campanazos, una pequeña banda se alistaba a un costado. Los restaurantes ya lucían abiertos y esperando por su clientela para ofrecerles suculentos desayunos, y por último, una que otra persona que venía de amanecida con algunas copas demás disfrutando del espectáculo.

La mañana avanzaba y estábamos ansiosos por llegar a Azpitia, así que de inmediato, continuamos con nuestro recorrido. Poco a poco, empezamos a subir cada vez más como por una montaña con una carretera sin asfaltar.

Mientras nos acercábamos, el paisaje deslumbraba cada vez más, en donde podíamos ver cosechas de lúcumas, manzanos y pacaes. Cuando por fin llegamos, de inmediato, supimos porqué se le llama el "Balcón del cielo": por esa maravillosa vista al río Mala y el verde de sus campos que lo rodea.

Este hermoso pueblo, presenta una gran cantidad de atractivos para todo tipo de gustos. Aquellos que desean conocer el lugar y probar un delicioso almuerzo con una vista increíble, tiene una gran cantidad de restaurantes como “El Huerto de mi amada”, en el que se pueden degustar las exquisitas truchas y camarones, así como lo mejor de la comida criolla. Era imposible estar ahí y no probar una causa de camarones, o una trucha a la parrilla. Es por eso que la hora de almuerzo fue una de las más esperadas por el grupo de muchachos.

Si tienes un espíritu más aventurero y le interesa hacer deporte, Azpitia es el lugar perfecto para la práctica de trekking o bicicleta de montaña. La geografía que que esta posee, es precisa para la práctica de estos deportes. Es por eso que cada fin de semana, se pueden ver a ciclistas realizando esta saludable y entretenida actividad.

Azpitia también es conocido por sus excelentes vinos y piscos. Es por eso que luego del almuerzo, decidimos ir al viñedo “El Sarcay”, uno de los más reconocidos en todo el Perú. Es por eso que decidimos comprobar nosotros mismos el porque se han ganado la fama de ser productores de los mejores vinos y piscos del país.

La gran variedad de estos licores, cada uno más ricos que otro, nos deleitaba el paladar y nos cortaba la sed. Primero, un exquisito vino nos endulzaba el día. Luego, un fuerte pisco acholado, que nos calentaba desde la garganta hasta el estómago y que luego nos dejaba en la boca esa esencia de uva que solo un buen pisco deja, nos llenaba de fuerzas para seguir adelante y comenzar el viaje de retorno.

Eran las tres de la tarde, y luego de un largo pero reconfortante día, Wilfredo nos esperaba para regresar a Lima. Durante la hora y media de recorrido, no se hacía nada más que hablar del excelente viaje a este pedacito de cielo ubicado en Cañete. Si bien era nuestra primera visita, sin duda no será la última.

Casi a las cinco de la tarde, ya estábamos en el mismo punto en que nos reunimos temprano. El ruido producido por la bocina de los micros y la voz de los cobradores, nos recordaban que habíamos regresado a la ciudad. Fue así que Azpitia se convirtió en nuestro primer destino, en nuestro primer TRIPZASO.


FICHA TRIPZERA

Fundación: 28 de agosto de 1902
Ubicación: Azpitia se encuentra a 90 km al sur de Lima (1 hora y 40 minutos)
y pertenece al distrito sureño de Santa Cruz
de Flores, en la provincia de Cañete
Superficie: 189 km²
Altitud: 140 msnm
Latitud: 12º 35´32¨
Longitud: 76º 37´ 24¨
Población: 440 habitantes aprox.
Clima: Azpitia tiene un clima privilegiado que se caracteriza por ser seco
y con sol durante todo el año

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